Prison fit, cuando el gimnasio es la cárcel
20 diciembre, 2017 - 4 minutes readTal y como decía el autor de «Barbells Behind the Bars» («Las pesas detrás de las rejas»), preso anónimo que pasó diez años en una cárcel de Rusia, «calentar y estirar es de débiles». Partiendo de esa premisa, y contando con que la cárcel es un mundo hostil, peligroso, en el que tienes muchísimo tiempo libre; entrenar y mejorar tu forma física es una manera de que el resto de prisioneros no te coman vivo, o al menos no lo tengan tan fácil.
Aunque lo más probable es que no termines en la cárcel, aquí te dejamos una pequeña lista de actores que tuvieron que entrenarse como verdaderos convictos para prepararse algunos de sus papeles más emblemáticos. La moraleja de este artículo es que, aunque a veces no dispongas de mucho equipo a mano, «gym is everywhere», y aquí el que no entrena es porque no quiere.
Christian Bale en Dark Knight Rises (2012)
Si por algo es conocido el actor británico Christian Bale es por su compromiso con los papeles que interpreta. Entre el año 2004 y el 2005, tuvo que someterse a dos transformaciones físicas totalmente opuestas, llegando a tener que perder 55 kilos para interpretar al famélico personaje del «Maquinista»; y volviendo meses más tarde a ganar otros 45 kilos de puro músculo para meterse en la piel del presidiario Batman en «Dark Knight Rises».
Robert de Niro en El Cabo del Miedo (1992)
Todo el mundo sabe que De Niro se prepara los papeles a conciencia. Sólo hay que repasar algunos de los personajes de su carrera, como el de Jake La Motta en “Toro Salvaje” y el de Travis Bickle en «Taxi Driver» para enterarse de los cambios físicos por los que pasó. Para interpretar al violador Max Cady en este remake del «Cabo del Miedo», empezó a ir al gimnasio seis meses antes de empezar a rodar. Fue seis días a la semana a entrenar con su antiguo entrenador Dan Harvey, siguiendo un programa basado en la santísima trinidad de los entrenamientos: pecho, espalda y piernas. De Niro, que en aquel momento ya contaba con nada menos que 48 años, algunas veces entrenaba hasta tres horas al día, que más tarde pasarían a ser hasta cinco horas cuando empezó el rodaje.
Jason Statham en Death Race (2008)
El físico que Jason Statham luce en sus películas nunca defrauda, pero torso que consiguió para la futurista «Death Race» dejó muchas bocas abiertas y causó sin duda mucha envidia sana. En una entrevista realizada al actor otrora atleta olímpico, afirmó que para preparar su personaje de conductor temerario enmascarado a lo Viernes 13, dejó de lado las máquinas del gimnasio y se centró en un entrenamiento basado en movimientos explosivos con peso corporal, en el que las distintas modalidades de dominadas y flexiones formaban parte de su rutina diaria.
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